top of page

Argentina: por qué la estabilidad macroeconómica todavía no se traduce en una mejora para la mayoría de la población

  • Foto del escritor: Lizarraga Kevin N.
    Lizarraga Kevin N.
  • hace 12 minutos
  • 3 min de lectura
la micro economia no mejora

Durante los últimos meses, la economía argentina mostró señales que hace apenas dos años parecían difíciles de imaginar: una fuerte desaceleración de la inflación, superávit fiscal, recuperación parcial de la actividad económica y una reducción de los niveles de pobreza medidos por algunos organismos oficiales. Sin embargo, una gran parte de la población continúa percibiendo que su situación económica no mejora. ¿Por qué ocurre esta aparente contradicción?


La inflación bajó, pero el poder de compra sigue golpeado

La principal victoria económica del Gobierno ha sido la reducción de la inflación. Sin embargo, la baja de la inflación no implica automáticamente una mejora del ingreso real.


Muchos salarios, jubilaciones e ingresos independientes todavía no recuperaron completamente la pérdida de poder adquisitivo sufrida durante la fuerte corrección de precios de 2024. Diversos análisis muestran que la recuperación salarial ha sido desigual entre sectores, limitando la recuperación del consumo interno.


En términos prácticos, los precios dejaron de subir tan rápido, pero millones de personas siguen comprando menos que antes.


La economía crece, pero no todos los sectores participan

Los indicadores de actividad económica muestran una recuperación gradual durante 2025 y principios de 2026. Sin embargo, gran parte de ese crecimiento estuvo impulsado por sectores específicos como el agro, la energía y algunas actividades exportadoras.


Esto genera un fenómeno frecuente en las economías en ajuste: el crecimiento existe, pero no alcanza a todos los sectores al mismo tiempo.


Mientras algunas empresas vinculadas a exportaciones muestran mejores resultados, el comercio minorista, la construcción y numerosas pymes continúan enfrentando dificultades para recuperar niveles de actividad previos.


¿Por qué la reforma laboral no generó una explosión del empleo?

Uno de los argumentos más utilizados por quienes impulsaban una reforma laboral era que la reducción de costos e incertidumbre para las empresas incentivaría nuevas contrataciones.


Sin embargo, la evidencia disponible muestra que el empleo formal continúa mostrando debilidad. Distintos informes basados en datos del SIPA registraron pérdidas de puestos asalariados privados durante buena parte de 2025, mientras aumentó la cantidad de trabajadores monotributistas e independientes.


La explicación es relativamente simple: las empresas no contratan únicamente porque sea más barato hacerlo. Contratan cuando perciben demanda suficiente para vender más productos y servicios.


Si el consumo sigue débil y la actividad económica avanza lentamente, la reducción de costos laborales por sí sola difícilmente genere una expansión masiva del empleo formal. Diversos especialistas sostienen que el principal problema continúa siendo la falta de crecimiento sostenido de la economía y la elevada informalidad laboral.


El aumento de la mora: una señal de estrés financiero

Otro fenómeno que comenzó a preocupar al sistema financiero es el aumento de la mora en algunos segmentos crediticios.


Durante 2024 y 2025 muchas familias recurrieron al crédito para compensar la pérdida de ingresos reales. Sin embargo, cuando los salarios crecen por debajo de las obligaciones financieras, aumenta la dificultad para cumplir con los pagos.


Además, las elevadas tasas reales que caracterizaron gran parte del proceso de estabilización económica encarecieron el financiamiento para empresas y consumidores.


El resultado es una combinación compleja: mayor acceso al crédito, pero también mayor vulnerabilidad financiera para aquellos hogares cuyos ingresos todavía no lograron recuperarse plenamente.


Lo que deberían observar los ahorristas

Para quienes administran sus ahorros, la situación actual exige mirar más allá de los titulares.


La estabilidad macroeconómica es una condición necesaria para el crecimiento, pero no suficiente. La verdadera prueba para nuestra economia será verificar si durante los próximos trimestres la mejora fiscal y la baja de la inflación logran transformarse en:

  • Mayor creación de empleo formal.

  • Recuperación sostenida del salario real.

  • Reducción de la mora crediticia.

  • Incremento del consumo privado.

  • Mayor inversión productiva.


Hasta que esos indicadores comiencen a mostrar mejoras consistentes, es probable que una parte importante de la población continúe percibiendo que la recuperación económica aún no llegó a su bolsillo.


Conclusión

La economía argentina parece haber superado la etapa más crítica de la crisis inflacionaria, pero todavía enfrenta el desafío más difícil: convertir la estabilidad macroeconómica en bienestar económico tangible para empresas, trabajadores y consumidores.


La experiencia internacional demuestra que estabilizar una economía puede lograrse en relativamente poco tiempo. Recuperar el empleo, los salarios y la confianza de la población suele llevar bastante más.

Comentarios


Publicar: Blog2_Post
bottom of page