Empleo en Argentina: mejora estadística con deterioro estructural del mercado laboral
- Lizarraga Kevin N.

- hace 22 minutos
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El mercado laboral argentino muestra una aparente mejora en los indicadores tradicionales, pero con un deterioro en su calidad que plantea riesgos relevantes para la sostenibilidad del crecimiento y el consumo.
Desempleo a la baja: señal positiva, pero parcial
Los últimos datos del INDEC indican que la tasa de desocupación se ubicó entre 6,3% y 6,6% en el tercer trimestre de 2025, marcando una caída tanto trimestral como interanual. En términos absolutos, esto implica alrededor de 1,3 a 1,5 millones de personas desempleadas sobre una población económicamente activa de más de 20 millones.
A primera vista, el dato sugiere una normalización del mercado laboral tras la recesión de 2024. Sin embargo, esta mejora debe analizarse con cautela.
El verdadero problema: el crecimiento del empleo informal
El principal driver detrás de la caída del desempleo es el avance del empleo precario. La tasa de informalidad alcanzó aproximadamente 43,3% en 2025, con un aumento interanual.
En términos absolutos, esto implica que más de 5,6 millones de trabajadores están en la informalidad, sin aportes ni cobertura social.
Además:
Cerca del 85% del empleo creado recientemente es informal
Se observa una caída del empleo asalariado registrado
Crece el cuentapropismo de baja calidad
Esto configura un mercado laboral que absorbe mano de obra, pero deteriora productividad e ingresos reales.
Destrucción de empleo formal y tejido empresario
Otro dato crítico para inversores es la dinámica del empleo registrado:
Se perdieron más de 300.000 empleos asalariados desde fines de 2023
Cerraron más de 21.900 empleadores formales en dos años
Este fenómeno es clave porque:
Reduce la base contributiva
Debilita el consumo estructural
Afecta la inversión de largo plazo
En otras palabras, el ajuste económico está teniendo un impacto directo sobre el tejido productivo formal.
Salarios: recuperación nominal, presión real
El índice de salarios muestra subas del 38,2% interanual a diciembre de 2025
Sin embargo:
La inflación aún se mantiene elevada (se estima 33% interanual en 2026)
La recuperación real es heterogénea
El segmento informal queda rezagado
Esto limita la recuperación del consumo, especialmente en sectores masivos.
Contexto macro: recuperación con bajo impacto laboral
La economía muestra señales de rebote, con proyecciones de crecimiento del 3,4%–4,2% para 2026.
No obstante:
Sectores intensivos en empleo (industria, comercio, construcción) siguen débiles
El crecimiento se apoya en sectores más capital-intensivos (energía, minería)
Esto explica por qué la mejora macro no se traduce en empleo de calidad.
Definamos que es un empleo de calidad.
Un empleo de calidad tiene, en general, estas características:
Registrado (formal): aportes jubilatorios, obra social, cobertura legal
Ingreso estable y suficiente: permite sostener consumo en el tiempo
Productivo: genera valor agregado real en la economía
Con protección laboral: indemnización, vacaciones, licencias
Con posibilidad de crecimiento: capacitación, carrera, mejora salarial
Cuando digo que falta empleo de calidad, lo que ocurre es que el empleo que se está creando es mayormente:
Informal (en negro)
Cuentapropista de subsistencia (tipo “me invento un trabajo para sobrevivir”)
Inestable o de ingresos bajos
Sin aportes ni cobertura
O sea: la gente no está desempleada, pero tampoco está bien empleada.
Ejemplo claro
Dos personas pueden estar “ocupadas”, pero en situaciones totalmente distintas:
Persona A: empleado en blanco, sueldo fijo, aportes esto es empleo de calidad
Persona B: vende cosas en la calle sin estabilidad esto es empleo precario
Ambos cuentan como “empleados” en la estadística, pero económicamente no son equivalentes.
El mercado laboral argentino hoy presenta una dinámica dual:
Esto tiene implicancias muy concretas:
1. Consumo débil
Si los ingresos son inestables:
la gente gasta menos
prioriza lo básico
no se endeuda
Afecta retail, bancos, consumo masivo
2. Baja productividad
La informalidad implica:
menor inversión en capacitación
menor eficiencia
Limita el crecimiento económico real
3. Menor recaudación
Menos empleo formal = menos:
aportes
impuestos
Presión fiscal futura o ajuste
4. Mayor riesgo social
Un mercado laboral precario suele derivar en:
conflictividad
cambios políticos
volatilidad
Vamos resumiendo
De todo lo expuesto podemos concluir que tenemos:
Aspectos positivos
Caída del desempleo
Mayor tasa de actividad
Señales de estabilización macro
Riesgos estructurales
Fuerte aumento de la informalidad
Destrucción de empleo registrado
Debilidad del salario real
Menor densidad empresarial
Las implicaciones son:
Consumo: recuperación lenta y segmentada
Costos laborales: mayor flexibilidad de facto vía informalidad
Riesgo social: elevado, con potencial impacto político
Productividad: estancada en el corto plazo
El punto central es claro: Argentina está generando empleo, pero no empleo de calidad.




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