Inflación en Argentina: desaceleración gradual, pero con presiones persistentes en alimentos y servicios
- Praestare Finanzas

- hace 12 horas
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La inflación en Argentina continúa mostrando un proceso de desaceleración respecto a los niveles observados en 2024, aunque el ritmo de reducción sigue siendo gradual y con presiones en algunos componentes clave de la canasta. Para los inversores, la trayectoria del índice de precios se mantiene como una de las variables centrales para evaluar la sostenibilidad del programa macroeconómico y la dinámica de tasas de interés en pesos.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en enero de 2026 una suba mensual de 2,9%, con una variación interanual cercana al 32,4%, manteniendo una tendencia inflacionaria aún elevada aunque significativamente menor que la observada en años previos.
Expectativas del mercado para febrero
Las estimaciones de consultoras privadas y analistas del mercado ubican la inflación de febrero en un rango de entre 2,6% y 2,9% mensual, lo que implicaría una variación similar a la registrada en enero.
El consenso de economistas relevado por Reuters proyecta un IPC cercano al 2,7%, reflejando que la desinflación continúa pero a un ritmo moderado.
Entre los factores que presionaron sobre el índice durante el mes se destacan:
Alimentos, especialmente carnes y verduras.
Servicios regulados, vinculados a ajustes tarifarios.
Servicios, que continúan mostrando una inercia inflacionaria superior a la de los bienes.
Inflación núcleo y persistencia inflacionaria
Más allá de la desaceleración general, varios economistas señalan que la inflación núcleo —que excluye precios regulados y estacionales— continúa mostrando una resistencia significativa a la baja.
Esto refleja la persistencia de inercia inflacionaria, un fenómeno típico en economías con historiales prolongados de alta inflación. En este contexto, el proceso de convergencia hacia niveles de inflación de un dígito anual podría extenderse más tiempo del inicialmente esperado.
Expectativas macro para 2026
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central anticipa una trayectoria descendente de la inflación mensual durante 2026, con registros cercanos al 1,5% mensual hacia mediados de año, si se mantiene la actual política monetaria y fiscal.
En paralelo, los analistas prevén una recuperación moderada de la actividad económica. El consenso del REM estima un crecimiento del 3,4% del PBI para 2026, lo que sugiere un escenario de desinflación gradual acompañado por una leve mejora en la actividad.
Implicancias para inversores
La evolución de la inflación tiene impactos directos sobre distintas variables del mercado financiero:
Tasas de interés reales: la desaceleración inflacionaria mejora el rendimiento real de instrumentos en pesos.
Estrategias de carry trade: un descenso gradual del IPC favorece el atractivo de activos en moneda local.
Valuación de bonos: la inflación esperada influye en la curva de deuda indexada y en instrumentos CER.
Tipo de cambio: la estabilidad cambiaria es clave para sostener el proceso de desinflación.
En este contexto, los inversores continúan monitoreando de cerca la dinámica de precios, ya que el éxito del proceso de desinflación será determinante para la estabilidad macroeconómica y la consolidación del mercado financiero argentino.
Fuentes: INDEC, Banco Central de la República Argentina (REM), Reuters, Infobae, El Cronista.




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