Claves actualizadas: dólar en baja, presión en precios y un programa económico bajo tensión
- Lizarraga Kevin N.

- hace 4 horas
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El escenario macroeconómico argentino muestra nuevas señales que obligan a recalibrar el análisis planteado en nuestras notas anteriores. La combinación de atraso cambiario, aceleración en precios mayoristas y cumplimiento fiscal con el FMI configura un equilibrio más frágil de lo que sugerían los datos previos.
Dólar oficial: apreciación y dudas sobre sostenibilidad
El tipo de cambio oficial continúa mostrando una tendencia bajista en lo que va del año, profundizando el proceso de apreciación real. Esta dinámica consolida el uso del dólar como ancla nominal dentro del programa económico.
Sin embargo, el mercado empieza a debatir el nivel de equilibrio cambiario. La apreciación sostenida podría afectar la competitividad externa y condicionar la acumulación de reservas, uno de los objetivos centrales del programa con el FMI.
En este contexto, la estabilidad cambiaria depende cada vez más de la consistencia entre política monetaria, acumulación de reservas y expectativas.
Carry trade y política monetaria: dependencia creciente
El esquema actual sigue fuertemente apoyado en tasas reales positivas y en la estabilidad del tipo de cambio para sostener el carry trade.
El propio programa económico prevé una política monetaria contractiva durante 2026, priorizando la desinflación por sobre la expansión del crédito o el consumo.
Esto implica que la demanda de activos en pesos no está garantizada por fundamentos estructurales, sino por condiciones financieras que pueden cambiar rápidamente si se deterioran las expectativas.
Inflación: pausa en la desinflación y señales desde costos
El dato de inflación de marzo (3,4%) no solo confirma una pausa en el proceso de desinflación, sino que también se inscribe en una dinámica más persistente de lo esperado.
A esto se suma una señal relevante desde los costos: la inflación mayorista también se aceleró, impulsada principalmente por el aumento en energía, en línea con el impacto global del petróleo.
En paralelo, las expectativas del mercado ya se ajustan al alza. El REM del BCRA ubica la inflación anual en torno al 30%, muy por encima de la meta oficial.
El riesgo es claro: aun con un tipo de cambio contenido, la nominalidad de la economía se mantiene en niveles elevados.
FMI y frente fiscal: cumplimiento con tensiones
En el plano fiscal, el Gobierno logró cumplir con metas clave como el equilibrio y la no emisión para financiar al Tesoro, lo que fortalece la credibilidad del programa en el corto plazo.
Este cumplimiento permitió avanzar en la revisión del acuerdo y destrabar nuevos desembolsos, en un contexto donde Argentina sigue dependiendo del financiamiento del organismo.
Sin embargo, el desafío no desaparece: el deterioro en la recaudación y la debilidad de la actividad económica plantean dudas sobre la sostenibilidad del ajuste sin afectar la recuperación.
Conclusión: equilibrio de corto plazo, riesgos de mediano
El escenario actual muestra una estabilidad sostenida por pilares que no necesariamente son permanentes:
Apreciación cambiaria que puede volverse inconsistente
Inflación que deja de desacelerar y muestra rigidez
Dependencia del carry trade y tasas altas
Cumplimiento fiscal en un contexto de actividad débil
En síntesis, el programa económico sigue funcionando en el corto plazo, pero con un margen de error cada vez más estrecho. El mercado empieza a incorporar este cambio de régimen: de optimismo inicial a cautela selectiva.




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