El crédito en Argentina entra en una fase de tensión: sube la morosidad y el sistema financiero ajusta el riesgo
- Praestare Finanzas

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El mercado de crédito en Argentina atraviesa una fase de mayor tensión tras el fuerte crecimiento de los préstamos durante 2025. Los datos más recientes muestran un deterioro significativo en la capacidad de pago de los hogares, lo que comienza a ser monitoreado de cerca por bancos e inversores.
Según el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la morosidad del crédito al sector privado cerró 2025 en torno al 5,5% de la cartera total, el nivel más alto desde que comenzó la serie estadística en 2010.
El deterioro se concentra principalmente en los préstamos a familias. La irregularidad de las financiaciones a hogares alcanzó 9,3% de la cartera, mientras que el crédito a empresas mantiene un nivel significativamente menor, cercano al 2,5%.
El crédito al consumo, principal foco de deterioro
El aumento de la morosidad está impulsado principalmente por las líneas de consumo. En particular, los préstamos personales y las tarjetas de crédito muestran los mayores incrementos en atrasos.
En los préstamos personales, la morosidad llegó a ubicarse cerca del 11%–12% de la cartera, casi cuatro veces más que los niveles observados un año antes. En el caso de las tarjetas de crédito, los atrasos superan el 8%–9% de las financiaciones a familias.
Este deterioro coincide con un aumento del endeudamiento de los hogares y con tasas de interés aún elevadas en términos reales, lo que incrementa la carga financiera de los préstamos de corto plazo.
Un cambio rápido respecto a 2024
El cambio en la calidad del crédito fue particularmente rápido. A fines de 2024, la irregularidad en los préstamos a hogares se ubicaba en torno al 2,5%, mientras que hacia fines de 2025 escaló hasta aproximadamente 9,3%, más que triplicando su nivel en apenas un año.
Este salto refleja el impacto de la contracción del consumo, la pérdida de poder adquisitivo en algunos segmentos y el uso creciente del crédito para financiar gastos corrientes.
Implicancias para el sistema financiero
A pesar del aumento de la morosidad, el sistema bancario argentino todavía mantiene niveles de cobertura relativamente sólidos. Las previsiones constituidas por las entidades financieras continúan cubriendo el stock de préstamos en situación irregular dentro del sistema.
Sin embargo, el deterioro de la cartera de consumo podría comenzar a afectar tres variables relevantes para el mercado:
Crecimiento del crédito: los bancos podrían endurecer las condiciones de otorgamiento.
Resultados del sector financiero: mayores previsiones impactan en la rentabilidad bancaria.
Valuación de acciones bancarias: la calidad de cartera se vuelve un factor central para inversores.
Escenario a monitorear en este año
El principal interrogante para el mercado es si el aumento de la morosidad representa un pico transitorio asociado al ajuste económico o el inicio de un ciclo más prolongado de deterioro crediticio.
En este contexto, los inversores están siguiendo de cerca tres indicadores clave:
Evolución de la morosidad en créditos al consumo.
Dinámica del ingreso real de los hogares.
Política de tasas y liquidez del sistema financiero.
Si la recuperación económica se consolida durante 2026, el sistema podría estabilizar rápidamente los indicadores de cartera. En cambio, una prolongación del estrés financiero en los hogares podría limitar el crecimiento del crédito y afectar la dinámica del sector bancario.




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